martes 04 de octubre de 2022 - Edición Nº1399

La Rosca | 13 sep 2022

Durmiendo con el enemigo

Las declaraciones de la ex esposa de Horacio Rodríguez Larreta despertaron una vieja pregunta destinada al corazón de la política: ¿Cuánto inciden las relaciones amorosas en la imagen del funcionario público?


El llamado por un sector de la prensa “Larreta Gate” reflotó una vieja discusión que se da en el ámbito político (pero que bien podría aplicarse a otros ámbitos de la vida) acerca del comportamiento que deben tener en su vida privada los funcionarios públicos.

¿es justo juzgar por una infidelidad a un político o a quien se desempeñe como funcionario o ello debería resumirse a un ámbito privado que poco debería influir en la opinión pública? En épocas donde todo es público y nada privado, donde la filtración de intimidad se transforma en “carpetazos” y donde el que dirán es más importante que las acciones en sí, todo parece indicar que no solo hay que serlo, sino también parecerlo.  

El “Larreta Gate”

Durante los últimos días, la ex esposa del jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, levantó polvareda ante la ¿inmaculada? Imagen quien goza de una de las protecciones mediáticas más potentes del país. Barbara Diez posteó una imagen en donde ser refería, sin nombrarlo, a su ex marido y la decepción sentimental que sintió ante la supuesta infidelidad de Larreta con una funcionaria del PRO en CABA.

“Si es capaz de romper el juramento nupcial, será capaz de romper su juramento al servicio del público”. Esa frase de Diez esconde una clara connotación política que causó un fuerte cimbronazo puertas adentro del PRO que ve como uno de sus presidenciables empieza a perder cada vez más terreno en las encuestas.

Menem y Zulema, un volcán en erupción

Si algo tenía Carlos Menem, era fama de mujeriego. Su relación con Zulema Yoma tuvo enormes altibajos que derivaron en la separación definitiva justo después del accidente aéreo que le costó la vida a Carlos Menem Jr.

A partir de ahí Zulema desató una catarata de denuncias sobre el ex presidente y la recomposición de la relación llegó en el final de los días de Carlos, cuando su hija Zulemita ofició de mediadora y hasta casi produce el milagro de un nuevo casamiento, cosa que finalmente no sucedió.

Scioli y Rabolini, matrimonio por conveniencia   

Daniel Scioli y Karina Rabolini fueron una de las parejas más glamorosas, reconocidas y duraderas durante varios años. Él, campeón de motonáutica y ella, una reconocida modelo, transitaron juntos el camino de la política mientras Daniel fue gobernador de la provincia de Buenos Aires.

Cuando él fue candidato a presidente, justo en el cierre del debate frente a Mauricio Macri, llamó la atención el frío saludo de la pareja oficialista, que se saludaron más como amigos que como compañeros de vida.

Con el paso del tiempo, aquel saludo fue un golpe para las intenciones de Scioli por todo lo que se dijo acerca de su situación marital. Y con la derrota consumada, la propia Karina Rabolini anunció la separación cuando Daniel Scioli confirmó que sería padre con una mujer mucho más joven que él.

Las relaciones de parejas jugan un rol fundamental en la opinión pública, pese que muchos de los que juzgan son dueños de engaños y traiciones, cada vez que un culebrón tele novelesco sale a la luz, la figura de los políticos, especialmente de los hombres, sufre golpes que muchas veces terminan con la carrera, independientemente de su desempeño en la función pública.  

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